Sam, Bruce, Conchita Wurst y el Lobby Gay
Por: Ing. Edwin Heredia
Hace dos semanas, alertaba sobre alguna de las estrategias del lobby gay mundial: el manejo de la opinión pública. Sutil, mediante las encuestas y, descarado, a través de los medios de comunicación. El rechazo del pueblo peruano a subir el primer peldaño que lleva al segundo nivel de un edificio de varios pisos, donde está instalado el “matrimonio” homosexual, con su “derecho” a la adopción de niños -desposeídos de los suyos- y a la formación de una “familia”, los ha puesto muy nerviosos. Entonces, astutamente, anuncian que el debate y votación de la Comisión de Justicia del Parlamento se retrasa hasta junio; mientras que Eguren ha dicho que hasta la próxima legislatura. Sin embargo, ya han puesto una pica en Flandes.
Lo anterior me obliga a tratar nuevamente el tema. Llama poderosísimamente la atención la actuación de los medios de comunicación, principalmente de la prensa escrita. No se entiende cómo, si el 70% de los peruanos está en contra del proyecto de ley llamado “Unión Civil”, los principales diarios hayan tomado una posición abiertamente a favor. Dos de ellos están peleados por sus respectivos negocios y quieren llevar su litigio hasta la CIDH. Para no hablar de dinero, la excusa es el peligro que corre la libertad de expresión. Sin embargo, no hay tal libertad cuando de la agenda gay se trata. Porque no te publican un artículo si es que estás en contra. Los independientes y veraces, junto con el fortín caviar, han logrado más bien una igualdad de expresión. Por si creen que exagero, el primero publicó siete artículos de columnistas suyos entre martes y miércoles; todos en coro de alabanza al valiente Bruce y demoliendo a los incultos y malvados homófobos.
Otra estrategia del lobby gay es ir sacando paulatinamente del clóset a “personajes”, con la noticia sensacionalista en los medios, para que nos enteremos y elogiemos su valentía y coherencia. Hace unos días -casi coincidiendo con Bruce- Michael Sam, estrella de la Liga Nacional de Fútbol Americano, abrazó y besó entre lágrimas -y ante las cámaras de TV- a su novio. Gesto de felicidad tras conocer su contratación por los Rams de Saint Louis. Aunque de Jason Collins de la NBA se dijo lo mismo el año pasado, se anuncia a Sam como el primer jugador manifiestamente gay de las ligas mayores del deporte americano. Esta convicción, coraje o simplemente moda, debe ser anunciada y aplaudida en todo el orbe. Efectivamente, la sala estalló en aplausos porque Sam “acababa de hacer historia”. El siempre agudo Ignacio Aréchaga ironiza: “Hasta ahora para hacer historia en el fútbol americano había que ganar campeonatos. Ahora basta una declaración y un abrazo al novio”.
¿Alguien, más o menos enterado, ignoraba que el congresista Bruce era un militante gay? Lo que ha hecho es oficializar, con claros objetivos, lo que todo el mundo sabía. La foto con sus sonrientes hijos, diciendo que contaba con su apoyo y que eran una familia, habrá emocionado a más de uno. Pero, ¿se sabe algo de su esposa? ¿Alguno ha preguntado por ella? ¿Tal vez, las feministas? En su caso, a nadie le importa la justicia o injusticia. Lo importante es la autenticidad del esposo gay.
Entre tantas mentiras del mártir Bruce -me imagino que cuando muera le dedicarán una plaza con monumento, llamada quizá “El valiente que llora”- una es muy tosca y gruesa. Dicho proyecto de ley reinvindicaría los derechos de tres millones de peruanos, cifra que ahora todos repiten sin el menor cuestionamiento. ¿De dónde sacó que el 10% de peruanos tenemos su problema? ¿Del fraudulento Alfred Kinsey (1894-1956), llamado “padre de la sexología”? En 2004, un grupo importante de juristas americanos (American Legislative Exchange Council) demostró que las estadísticas en que basó sus tesis y publicaciones fueron fabricadas. Cifras serias de científicos actuales concuerdan en que las tendencias homosexuales se dan en un 3% de la población; sector en el cual ¡NO TODOS SON GAY, NI QUIEREN SERLO!
¿Y quién es Conchita Wurst? Otra maniobra del lobby gay. Su triunfo en el Festival de Eurovisión, a mediados de mes en Copenhague, ha causado serias reacciones en todo el mundo. Se trata del cantante travesti austriaco Thomas Neuwirth, de 25 años, que se presenta siempre como una mujer barbuda. Su canto a la tolerancia -“Riselike a Phoenix”- le valió el máximo trofeo. Eurovisión lo estaba esperando.
Parece que se estuviera escuchando un grito-consigna en el mundo: ¡Políticos, artistas y periodistas del mundo: Unámonos! Lo digo con el respeto que me merecen tantísimos profesionales que ejercen estas profesiones, defendiendo la dignidad de las personas.